Descripción
Cuando, como investigadores, se nos muestra el camino a andar dentro de la Academia, se nos perfila un recorrido solitario, introspectivo, conformado por muchos obstáculos y éxitos, cuyos resultados, tanto los negativos como los exitosos, se consumen desde la individualidad, y sólo se comparten con la “comunidad académica”, los “colegas” cuando ya se han concluidos. Cuando el fruto de estos problemas o éxitos se ha convertido en un producto inteligible, cerrado, conformado y estanco. Se nos invita a atribuirnos la autoría de estos productos, pues los que consigamos publicar nos conforman como miembros de esa comunidad, nos empujan hacia arriba en una escalada curricular y académica que, a su vez, nos hace autores más o menos respetables y fiables.