Hoy recordamos el nacimiento del P. Rutilio Grande, mártir de la Iglesia, amigo de los pobres y fiel colaborador en la misión.
Nació el 5 de julio de 1928, en una pequeña población de Aguilares, llamada El Paisnal. Su vida, en medio de las muchas dificultades e incomprensiones que enfrentó, fue un constante hacer la voluntad de Jesús. Ingresó al Seminario San José de la Montaña en 1941, cuatro años más tarde descubrió su vocación jesuita e ingresó a la Compañía de Jesús; recibiendo su ordenación sacerdotal en Oña, España en 1959. A su regreso al país, colaboró hasta 1970, con el Seminario San José de la Montaña en la formación de los futuros sacerdotes que atenderían a la Grey salvadoreña. En 1972, fue nombrado párroco del Señor de las Misericordias en Aguilares.
Rutilio Grande fue un gran amigo de los pobres de Aguilares, de El Paisnal y también de todo el país. Los pobres llenaron de sentido su vida, porque descubrió que sus rostros trasparentaban el rostro de Jesús. Y esta amistad clara, honesta y fiel, echó raíces evangélicas, hasta dar la vida por ellos. Fue un auténtico peregrino que caminó con Dios y con su pueblo. La parroquia de Aguilares fue el lugar desde donde él pensó, habló y actuó. La riqueza de la experiencia de Rutilio fue descubrir que él era un misionero que colaboraba con los pobladores de Aguilares y El Paisnal en el proyecto del Reino de Dios Padre. La misión le hizo descubrir que esta no era posible sin la participación y colaboración activa con los pobres pobladores de esa región del país.
Sus virtudes naturales, sus capacidades humanas de buenas relaciones interpersonales y públicas fueron enriquecidas con una exquisita formación de alta calidad dentro y fuera del país, primero en el Seminario Diocesano y después en la Compañía de Jesús. El fruto de su proyecto misionero se debe en parte a la calidad de formación y también a su profunda experiencia espiritual y conocimiento de Dios a través de los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola.
El 21 de febrero el Papa Francisco firmó el decreto que reconoce como mártires al P. Rutilio Grande S.J. y a sus compañeros laicos Manuel Solórzano y Nelson Rutilio Lemus; asesinados por odio a la fe. Un paso importante que se da dentro del proceso de beatificación de estos mártires. Cuatro décadas han pasado desde que el P. Rutilio y sus compañeros fueran asesinados en la carretera hacia El Paisnal (El Salvador), pero en la actualidad, su legado sigue vigente. Vivió por la justicia, fe y reconciliación de su pueblo, fue amigo de los pobres y excluidos, pero, sobre todo, fue un fiel colaborador apostólico.
Para recordarlo hoy, al cumplirse 92 años de su natalicio, compartimos la entrevista al p. Rodolfo Cardenal S.J. sobre el legado del p. Grande, realizada por la Oficina de Comunicación Institucional de la CPAL el pasado 12 de marzo.
P. Rodolfo Cardenal: "El legado de Rutilio Grande está en no ceder ante las injusticias"

Fuentes:
Vida, Obra y Legado del Venerable Siervo de Dios, Padre Rutilio Grande S.J.
Rutilio Grande, amigo de los pobres y fiel colaborador en la misión
Rutilio Grande, un volcán en erupción de iniciativas apostólicas