El Padre Hurtado, santo jesuita chileno, es reconocido por su defensa a los más pobres. Su legado perdura hasta hoy.
Alberto Hurtado Cruchaga nació en Viña del Mar (Chile) a inicios del siglo XX, en 1901. Siendo aún muy pequeño, pierde a su padre, lo que deja a su familia (compuesta por su madre y un hermano menor) en una situación muy precaria, por lo que se trasladan a Santiago de Chile, donde estudia en un colegio jesuita gracias a una beca.
Luego de terminar su carrera de Derecho ingresa al noviciado jesuita a los 22 años, estudiando teología en España y, posteriormente, en Bélgica, donde se ordena sacerdote.
A su regreso a Chile, en 1936, ya ha cursado estudios en Psicología y Pedagogía e inicia su trabajo como maestro en el colegio jesuita, interesado en la juventud.
Ya visto su carisma y gran trabajo con los jóvenes, en 1941 es nombrado Asesor Arquidiocesano de la Juventud Católica.
El padre Hurtado también tuvo muy presente la situación laboral de los obreros y sus condiciones de vida, y abogaba por la eliminación de las desigualdades y la implantación de un orden social cristiano, siendo muy crítico del estilo de vida de la clase alta chilena.
Otra preocupación latente en su vida fue luchar contra la pobreza extrema. Sus palabras eran: "Acabar con la miseria es imposible, pero luchar contra ella, es deber sagrado". Con lo que pudo recaudar de donativos abrió un hogar para jóvenes, y posteriormente otro para mujeres y niños, dando origen a lo que conocemos como el “Hogar de Cristo” y que perdura hasta hoy.
Fallece en 1952, pero su legado ha sido enorme en Chile y ha trascendido fronteras.
Además del Hogar de Cristo, el padre Hurtado fundó la Asociación Sindical Chilena y dio inicio a la revista Mensaje (muy reconocida en Chile).
En 1994 fue beatificado por el Papa Juan Pablo II, y canonizado en el 2005 por Benedicto XVI, reconociendo así su trabajo y su compromiso de vida por los más desfavorecidos.
Conoce más de su vida en:
San Alberto Hurtado SJ, una vida dedicada a los pobres
San Alberto Hurtado y la Venezuela de hoy
Oficina de Comunicaciones CPAL