Descripción
Las prácticas de noviolencia en las regiones de habla española (castellana), pensándolas sólo desde la perspectiva de la resistencia y el cambio social son, cómo mínimo, tan antiguas cómo las prácticas represivas, reaccionarias y
dominadoras que los poderes (imperiales, regionales, nacionales, locales) han impulsado para generar la costumbre de la servidumbre, la maquinaria de la autoridad y una moral de la violencia que ha servido para sostener y justificar distintos modos del mismo sometimiento y dominación: el poder de la violencia y la violencia del poder.