Descripción
El cuestionamiento del sistema capitalista de mercado tiene una larga trayectoria, pero en las últimas décadas se han incrementado las propuestas que pretenden ofrecer alternativas a un sistema de mercado que favorece a los más aventajados e incrementa la desigualdad (Piketty 2014; Stiglitz 2013). Estas propuestas han surgido desde la experiencia de que el modelo actual dominante de capitalismo consumista es insostenible medioambientalmente e injusto socialmente.
Ni las críticas ni las propuestas alternativas al sistema capitalista son nuevas. Desde el mismo surgimiento de la sociedad industrial y la expansión del capitalismo, la economía social y el cooperativismo (en sus diversas variantes) han pretendido superar dicho modelo de generación y distribución de riqueza con propuestas centradas en las personas y sus necesidades antes que en los recursos y el capital. Pero ha sido con la entrada del siglo XXI, y sobre todo a partir de la crisis financiera de 2008, cuando han ganado protagonismo nuevas y diversas propuestas alternativas (unas veces radicales y otras reformistas) que tiene como finalidad reorientar las metas del sistema económico y cambiar las asimétricas relaciones que se establecen en las empresas. Estas nuevas propuestas, en ocasiones bajo el rótulo de nuevos modelos económicos o empresariales, están «presididos por esa vieja utopía de preservar y mejorar la vida, acrecentar la libertad, fortalecer la igualdad, impulsar la fraternidad» (Moreno, 2014). Entre otras iniciativas que persiguen este fin cabe mencionar: Economía colaborativa o compartida, Economía del bien común, Emprendimiento e innovación social, Economía circular y Economía civil.